Milagros de la maternidad

Los Milagros de la Maternidad

Por millones de años el universo ha venido siendo testigo del milagro de la vida.  En el planeta tierra, la naturaleza ha dispuesto para cada ser vivo las herramientas necesarias que le permiten desarrollar todos sus procesos naturales, para completar el ciclo de la vida, desde el nacimiento hasta la muerte, de manera perfecta.
Bebé amamantandoEl universo pone en las manos de los nuevos padres el privilegio y la responsabilidad de
encauzar y dirigir el crecimiento de sus hijos.  Durante los siete primeros años de vida se estructura el 95% de lo que el Ser Humano será en la etapa adulta en todos los aspectos del desarrollo del Ser (75% de 0 meses a dos años, y el 20% restante de 2 años a siete años). Son los dos primeros años de vida del bebé fundamentales para su armonioso desarrollo, pues es en este período donde se gesta el mayor porcentaje de estas bases.

Fundamentalmente en los primeros nueve meses de vida del bebé, se estructura al ser humano equilibrado, sereno, apacible, en completa armonía con el Universo.  Razón por la cual estos primeros nueve meses de vida extrauterina, merecen toda la atención, dedicación y cuidados, físicos y afectivos, de parte de los nuevos padres, de la familia y en especial de la madre, exigiendo de parte de ella un reacomodo de sus rutinas cotidianas.  En estos nueve primeros meses de vida, el bebé cree que él y su madre son un solo ser.

Son la lactancia materna y la crianza con consciencia y amor la forma adecuada deBébeconectar al bebé con el Universo.  Es hacer énfasis en la base de la sociedad, en su primera célula, que es la familia.  Retomando las lecciones que nos da la Naturaleza, volvemos a reconectarnos armoniosamente con ella. Un bebé a los nueve meses después de haber nacido, es apenas comparable con una cría recién nacida de otro mamífero, en cuanto a su capacidad para subsistir:  los otros mamíferos cuentan con una mínima capacidad de locomoción y pueden buscar por sí mismos las mamas de su madre para iniciar la lactancia inmediatamente después del parto.  Esta diferencia se da por el tamaño del cerebro.  El bebé humano nace nueve meses antes de completar su gestación, para poder atravesar la pelvis de la madre y el canal del parto.  El tamaño del cerebro humano, hace que la gestación sea de tan sólo 40 semanas.  Si lo hiciera nueve meses después, no cabría por la pelvis de su madre, porque la pelvis de los humanos se ha hecho más estrecha por nuestra diferencia con los otros primates, pues nosotros caminamos completamente erguidos (somos bípedos).  Este proceso de maduración del bebé humano se completa extrauterinamente en los siguientes nueve meses después del parto.

La sociedad moderna impone hoy roles a los padres alejados de lo que la Naturaleza haBebe con buen agarre dispuesto por millones de años.  Por ejemplo: Hoy se dosifica el afecto, se justifica dejar llorar al bebé, alejarlo del cuerpo de mamá para dormir, se le imponen patrones de independencia, se le alimenta con horarios rígidos y se le da otro tipo de alimento diferente a la leche de su madre.  Tal vez, la dificultad en la crianza y en la alimentación de los bebés hoy, radica en que este proceso pasa de ser una situación natural a ser un proceso de racionalización de nuestra sociedad. Siendo conscientes de las capacidades y de los elementos con los cuales nos dotó la Naturaleza, junto con la decisión que tome la madre de implementar una lactancia materna adecuada y una crianza consciente y amorosa de su hijo, es posible poblar el planeta tierra de unos nuevos seres humanos: conscientes, amorosos, sanos, inteligentes y pacíficos.

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